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A ti, graduando...

Por: Ana M. Díaz López “Ha sido largo el viaje pero al fin llegué…”, así comienza una hermosa canción de Marcela Gándara y, probablemente son las palabras que han resonado en cada paso que han dado desde que pisaron el suelo esta mañana. En algún momento, miraron este instante como un evento muy lejano. Algunos, con paso firme sabían que llegarían aquí; otros flaquearon, se asustaron, pensaron que no llegarían, sin embargo, se pusieron de pie y alcanzaron la meta. Aunque su aprendizaje en el ámbito académico y en el desarrollo de su carácter ha estado cargado de tristezas y alegrías, deben recordarlo y absorber lo mejor de todo lo aprendido. Recuerden, que ahora comienzan una nueva etapa en sus vidas. Vivimos en una sociedad que tiene una tendencia a ver los defectos, que, muchas veces, opina sin importar a cuántos hieren, una sociedad que, como leí alguna vez, en ocasiones,  ha confundido la libertad de expresión con libertad de agresión. No obstante, también somos parte...

Hay que seguir...

Por: Ana María Díaz López Todos sufrimos en una crisis, es una sola realidad, pero se convierte en muchas realidades por lo que nos ocurre y el modo particular en la que la manejamos. Está quien rompe a llorar y no hace nada, durante semanas, meses y hasta años… Está quien se seca las lágrimas y comienza, de inmediato, a buscar lo necesario para que no le duela tanto el proceso. Está quien tiene un Honoris Causa en quejas y, para colmo, acompañado de seguidores. Aparte de cómo manejamos alguna crisis, también necesitamos aprender a lidiar con las personas que no saben lidiar con ellas, esto es muy difícil, pero hay que hacerlo. Hay que ponerles herramientas que les ayuden a manejarla. Todo es un caos cuando hay una crisis, sin embargo, existen personas que reaccionan de inmediato, toman acción y no esperan por nada ni por nadie, sobreviven y ayudan a quienes se encuentran a su paso.  En ocasiones, la vida nos destroza, de golpe, todo lo que habíamos construido, todo l...

Navidad en tiempos difíciles

Por: Ana M. Díaz López En más de un instante, estamos tan ocupados viendo todo lo negativo que está a nuestro alrededor que se nos olvidan todos los aspectos de la vida que logran que sintamos felicidad diariamente. Recordemos que la felicidad no es un estado permanente, son momentos, instantes que nos ocurren que nos provocan esa sensación.  Atesorar buenos momentos, debe ser nuestra mayor meta cada día y durante estas fechas de fiestas, aún más. Muchas personas pasarán esta navidad de una manera diferente, eso no es fácil. Sobrellevar un cambio no es fácil y más aún si fue un cambio abrupto. Acostumbrarte a que alguien ya no esté, a pasar la navidad en una casa que no es la tuya, acostumbrarte a un nuevo estilo de vida al que no te acoplas, porque simplemente no esperabas  terminar el 2017 viviendo en otro país, es difícil. Muchas veces debemos pasar por situaciones difíciles para darnos cuenta de lo realmente importante, pasamos tanto tiempo ocupados en banali...

Ausencias...

Por: Ana M. Díaz López “ Nadie nos advirtió que extrañar es el costo que tienen  los buenos momentos” Mario Benedetti Ausencia, vacío, silencio que oscila, que habita… en los pensamientos, esos que solo conocemos nosotros, esos que aparecen impertinentes para anunciarte  tristeza. Y es que… existen ausencias  de personas que ya no están, de lugares que ya no existen, de rutinas o eventos que no se repetirán, de momentos y hasta de ciertos silencios… Si las ausencias ya no están, ya no existen, ¿por qué a veces ahogan? ¿Por qué a veces duelen? ¿Por qué a veces no dejan de estar presentes? Manejar nuestros pensamientos, adaptar nuestros días a ciertas ausencias, no es tarea fácil.  Debemos luchar con cada recuerdo para sonreír, en vez de llorar; debemos luchar con cada sensación vivida para decir: “ Qué bueno que pude pasar por esa experiencia ”, en vez de llorar. No por nada existen tantos escritos dejándote saber que disfrutes y vivas el...

Rencores

Por: Ana M. Díaz López En ocasiones, somos tan egoístas que preferimos ser perdonados, pero no sabemos perdonar. Somos tan intransigentes, que escuchamos para contestar y no para reflexionar. En nuestro afán por tener la razón, alejamos a personas que amamos y olvidamos que el mundo da muchas vueltas… Somos seres humanos IMPERFECTOS, ¿por qué continuamos olvidándolo? ¿Por qué creer que con insultos  arreglamos las cosas o con los silencios? ¿Por qué huimos de la realidad física si esta nos persigue hasta en la almohada en la que, a veces, lloramos esas noches, cuando la mente no se calla y los sentimientos nos agobian? Eres quien decides ser, eres quien pide perdón o quien perdona, eres el que elige vivir en amor o en rencor, eres el que comprende o el que condena, eres el que ofende o el ofendido, eres la víctima o el victimario. Has sido todas, pero siempre prefieres verte como la buena o el bueno de la película de tu vida, por eso prefieres vivir en rencor, para sent...

No siempre se trata de ti

  Por: Ana M. Díaz López Algunas personas viven en un mundo donde solo lo que les afecta es importante, donde el “alguien más” es un pensamiento nulo. Son personas incapaces de empatizar con otros seres humanos. Viven pensando que su dolor es mayor, su tristeza es mayor, su coraje es mayor… Nadie sufre como ellos, nadie los entiende porque viven sintiéndose siempre como víctimas desvalidas de la vida.  Estas personas nunca tienen culpa de nada, en muy pocas ocasiones asumen la responsabilidad de cómo actúan o cómo se sienten otras personas a causa de su comportamiento. Si llegasen a asumir su culpa por un instante, lo hacen con orgullo, coraje y  lo ven como su defecto irremediable, como un: “Así soy”. Estoy clara, todos/as tenemos en algún grado algunas de las características mencionadas, el problema es la inclusión del adverbio “siempre” en este asunto. El problema es que siempre o casi siempre estas personas olvidan cuánto daño hacen con su actitud. Este...

Amor u odio… ¿cuál eliges?

Por: Ana M. Díaz López      A veces me pregunto ¿por qué nos enfrascamos en un mar de negatividad cuando siempre está la otra opción? ¿Por qué la necesidad constante de armar un drama? ¿Por qué mantenemos heridas abiertas sin buscar cómo sanarlas? La vida suele sugerirte opciones, sobre todo, en cuanto a sentimientos se refiere. Te aferras a la alegría, al amor, a lo que te llena la vida, o te aferras a la tristeza, al coraje, al rencor a lo que te mantiene de pie, pero herido y amargado.      Empieza a mejorar tus días. Todos pasamos por momentos que nos sumergen en un mar de negatividad; eso es comprensible, ahora bien, el problema viene cuando nos estancamos. La vida se encarga de ofrecernos opciones, pero no las vemos. Si te rompieron el corazón llora, pero levántate rápido, mira que el mundo no deja de girar a causa de tu tristeza. Si un familiar falleció, llora y recuérdalo en su mejor momento y continúa viviendo, de seguro él o el...